Sígueme en Twitter

jueves, 28 de enero de 2010

Política y Cultura

Me pidieron hace unos días, colaborar con mi opinión sobre cultura y política o, la politización de la cultura, con la finalidad de que mi punto de vista sea publicado en un medio electrónico; en realidad no me siento forzado, comprometido y mucho menos coaccionado a hacerlo, mucho menos porque mi trabajo se desarrolla primordialmente en una organización donde los espectáculos y la cultura son el pan nuestro de cada día, donde diversas instituciones, tanto públicas como privadas, se conjuntan para cumplir con un objetivo en común: La Cultura.

La política, en mi particular punto de vista (como lo he manifestado en diversas ocasiones, pues no existe una conceptualización exacta), es la utilización de todos los medios disponibles para la satisfacción de nuestros propios y cochinos intereses; la cual, puede ejercerse de manera pública o privada, a la luz o en lo oscurito.

Según Wikipedia: la cultura es el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman; incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias; es por esto que se considera que las manifestaciones culturales son de carácter exclusivamente público, tanto que proporcionan identidad, arraigo y oportunidad de aprendizaje a las comunidades e inclusive, a naciones enteras. En mi opinión, a la cultura no hay que darle un status porque se lo merece, sino ajustar las políticas gubernamentales para que la cultura sea parte de nuestros programas educativos de manera profunda y así, se le de status a la gente (un mejor posicionamiento del saber), porque la cultura nos da también identidad y autoconocimiento.

Se ha vuelto común e inclusive un comportamiento habitual, que las personas expresen un desinterés por la cultura, ante tal apatía hacia el autoconocimiento, es que las políticas gubernamentales propician un cambio en el rubro presupuestal, ajustando los recursos destinados a fin de que la población reciba satisfacción necesaria de sus necesidades culturales, no es que la clase política considere que la cultura no es necesaria, sino porque la sociedad conformada por los que tienen mucho y por los que menos tienen, considera “normal” que la cultura sea un valor moral que no tiene cabida en un mundo absorbido por la postmodernidad, la globalización y el consumismo; es entonces que la cultura se convierte en un gasto innecesario para los gobiernos, por lo tanto es común (el hecho de que sea común, no significa que sea normal), que en las partidas presupuestales, la cultura se encuentre en los renglones finales de gasto, con un mínimo de inversión en las cantidades que a su vez, contienen pocos ceros. Lo anterior es comprensible, pues los gobiernos son administraciones, es decir, empresas que como tales deben considerar las prioridades de inversión para una mayor recuperación económica y sobre todo, para mantenerse como una empresa solvente para nuestra sociedad, aún y con sus diversas clases; en resumen: la cultura no es una prioridad social ni moral para la población, de ahí que la cadena de mando no la considere en absoluto.

Todo cambio (pero el cambio como tal, el cambio real, no el falso cambio en el que vivimos en México desde hace varios años), genera reacciones, como sociedad debemos estar preparados para el efecto que causen, comprender porque los cambios se están dando, para así aceptar dicha propuesta sin el temor (un muy mal infundado temor) a sentirnos incapaces de evolucionar y aprender. A la par de lo anterior, existe una tendencia por parte de la población a consumir lo llamado de estilo o figuras ideales y un sentimiento de atracción por la popularidad de un medio artístico plastificado, estas tendencias han provocado que la cultura suela ser equívocamente confundida con el entretenimiento, al ser éste (el entretenimiento), un objeto de atención o mejor dicho un producto al alcance de la mano de los consumidores (mejor conocidos como Pueblo de México), es que nacen los espectáculos de entretenimiento masivos y gratuitos, con el fin de atraer simpatizantes hacia una determinada corriente política, con obvias intenciones electorales, creando así una falsa imagen de lo que es cultura, convirtiendo a los artistas (los de plástico y los de verdadero talento) en un medio alcanzable, todo gracias a la bondad de un candidato o funcionario público, cuya primordial objetivo es también llevar entretenimiento a la ciudadanía…apuesto a que ni siquiera las principales televisoras del país tienen como objetivo tal discurso; se crea además, una falsa manera de mantener vivas las (ya no tan nuestras) tradiciones.

Arte y cultura van de la mano, el artista cultural no solo tiene como responsabilidad mantener viva la cultura popular, sino también de investigar y encontrar las nuevas maneras de darla a conocer, pues ésta evoluciona (no involuciona) a la par de las sociedades. El artista, éste poco comprendido y fértil elemento básico de la enseñanza, ha convertido su capacidad creativa y necesidad de expresión en una obligación laboral de la cual obtener los recursos necesarios para vivir, convirtiéndose así, en un mercenario de la cultura (que dicho sea de paso, no da para comer, con excepción de a aquellos artistas que se benefician de las becas, el nepotismo, las influencias y de un presupuesto pre-asignado); El artista popular no es el responsable del todo de las consecuencias en las que él mismo está inmiscuido, sus nuevos lineamientos de sobrevivencia son una simple reacción al hecho de que las políticas de ajuste (individuales, institucionales, de talento, etc.), lo han convertido en un elemento prescindible, a no ser, de que pertenezca a la gran industria del entretenimiento; por esto, es que los artistas culturales dejan su labor de enseñanza en un segundo plano de desarrollo personal, y es aquí donde la cultura se convierte en una meretriz, que no está dispuesta a ceder ante el capricho de ser utilizada como les venga en gana por el simple hecho de que se les hincha un huevo…o un ovario, según sea el caso; se dice que la prostitución, la promiscuidad, las empresas con giros negro, la ola de muertes violentas (y cientos de cuestiones más), no tienen cabida en nuestra moralidad…creo que lamentablemente hemos enviado a la cultura al mismo vecindario de indiferencia que todos estos hechos nos causan.

Ante el común (y mal hábito) de un gran número de la población de creer firmemente que la cultura no es indispensable para nuestro desarrollo humano, me permito decirles que se equivocan, que al pensar así, el canal que están sintonizando no es el correcto; como todo individuo perteneciente a una sociedad, vivimos en un constante crecimiento y aprendizaje de nuestro entorno, la cultura es un valor moral adquirido que se ha quedado a la orilla del camino, debido a que dejó de ser considerada en los nuevos programas de enseñanza formal (lejos de todos, debido a las nuevas políticas); como sociedad, tenemos las puertas abiertas de todas las instituciones culturales: teatros, galerías, museos y centros culturales, con muestras y eventos tanto gratuitos como con costo, todos ellos al alcance de la población; Todos (porque todos pertenecemos a una sociedad), instituciones e individuos, debemos exigir la culturización y darnos a la tarea de que, con limitados recursos o con altos presupuestos acercar la cultura a la población, y adoptar nuevos métodos de enseñanza – aprendizaje. Porque un país sin cultura, es un país pobre.

La Unesco, en 1982, declaró: ...que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden. (UNESCO, 1982: Declaración de México).

Lamentablemente, al generar un cambio para una explotación, mejora de un sistema de enseñanza y culturización, se deben aplicar también, políticas que guíen al cumplimiento de los objetivos planteados en beneficio de nuestra sociedad.

jueves, 31 de diciembre de 2009

El Año Viejo

Sorprendente.
Así fue este año, cada día una experiencia nueva, una nueva sonrisa, un saludo atento, un helado en el verano, una caminata más bajo la lluvia, un nuevo yo y un para siempre tú.

Aprendí y desaprendí.
Pero también comprendí y dejé de luchar por entender a quien ama el conflicto, a quien no acepta la felicidad de otros y mucho menos su propia felicidad. Descubrí mi fortaleza y vencí la adversidad.

Bienvenidas y despedidas.
También reencuentros con quienes siempre he querido y la venda en mis ojos no me permitía verlos, nuevos rostros en mis ojos, oídos atentos y palabras de aliento. Después de 16 años, me despedí de papá…y dije adiós a mamá en este año que termina; ahora están juntos y viven en su nueva casa, que es mi corazón.

Los buenos deseos.
No sé que desearte para este 2010, no se qué te hará feliz este año y tampoco puedo ver el futuro, pero sé que nada te destruirá por muy doloroso que sea, que nadie te arrebatará eso tan valioso que te hace ser quien eres, Dios tiene para ti cosas buenas que te hará llegar una a una y será tu familia quien te las entregue, tus amigos se encargarán de enterarte de lo que Él te envía: en un beso, en un abrazo, en una prueba difícil en la que estén contigo, en un viaje, en un despertar.

Mis mejores deseos de paz, tranquilidad, amor, salud y trabajo para ti y tu familia; y ante todo, Felíz año 2010.

Hugo Alberto Dena
Diciembre de 2009.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Generación X (Equis)

Yo recuerdo haber dicho que “cuando tuviera 30…” ahora que casi llego a los 34 me pregunto a dónde quedaron todos aquellos planes ¿realizados, inconclusos o solo fueron determinantes fantasías? Ahora, a escasos días de mi cumpleaños (pretexto para que se enteren, se aceptan regalos), sigo sin planes por una simple y sencilla razón: ya no los hago (dicen que: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes), vivo cada día plenamente; felíz o infelíz, deprimido o entusiasta; a veces, me siento como Mimi Márquez (La Tabledancer del musical RENT), cantando bajo el balcón del departamento de Roger,su amado músico, en medio de la noche helada, esperando un tibio latido de su corazón congelado (¿olvidé decir que RENT es un musical generacional?).

Yo nací en 1975, soy parte de la famosa “Generación X”, la generación setentera, la primera que se divirtió con video juegos y caminaba con su walkman (el original de SONY), la que descubrió su sexualidad ante la amenaza del SIDA, la generación que adoptó el “divorcio” y que creció viendo como algunas familias de nuestros amigos se disolvían hasta convertirse en bichos raros, de los que veíamos a escondidas el cine de ficheras y fuimos testigos del derrumbe de las gigantescas salas de proyección, testigos también del auge del porno, del desarrollo del Windows, del nacer y crecer del internet, somos la generación de la experimentación, de la que se dice no tiene identidad propia, donde no había nadie que respondiera, la de los niños que corrían por las calles y caminaban entre los charcos de agua cuando llovía.

Soy parte de la generación que rompe el enlace entre la actualidad con la generación de los 60´s; quienes nacieron en esa década esperaban que nosotros (los de los 70’s), continuáramos en pié de lucha por lo conseguido, más no fue así, decidimos esperar y nos dedicamos a divertirnos, a ser niños y adolescentes, jugábamos a descubrir, a entender a los hippies, a los drogos, a los chavos banda y a las Drag Queens; a escuchar rap, rock, heavy metal, grunge y rendir tributo a Nirvana, Gun´s N´Roses, Bon Jovi, Metallica (rooooooocks!!), Poison, Kiss, Def Leppard, Police, Aerosmith, Caifanes, La Maldita, Neón, a los Tacubos, Nacha Pop, Soda Stereo, Los Enanos Verdes, Maná, Fobia, La Lupe, La Cuca y La Castañeda (algunos de ellos naciendo, otros creciendo y de algunos más desapareciendo); Jugábamos a crecer, no precisamente a madurar ni a ser sabios. Leí en una nota de Edgardo Reséndiz (Gran amigo e inspirador con sus textos): “…Pero algo de mi niñez se perdió en medio de esa caótica realidad cambiante…” Si, le doy la razón, se perdió la infancia, la infancia en su concepto más completo…pero ese hueco lo llenaron muchas otras cosas.En lo personal, tengo mucho que agradecerle a las generaciones anteriores: Les agradezco la paciencia, la sabiduría, el conocimiento compartido. Sin las generaciones anteriores tan cerca de mi (esa cercanía representada por mi familia), sería un ignorante. “Thank You For The Music” Respondería sin duda si me pidieran unas palabras para las generaciones anteriores y a la mía propia; Por que crecí rodeado de música en LP´s de acetato, de 33 y 45 RPM. Cientos de géneros, miles de cantantes.

Ví romperse los acetatos y compré mi primer CD. Dejé de escribir cartas y abrí mi cuenta de e-mail. Voté por el cambio y he visto un partido político diferente en el poder (aunque del cambio, ni sus luces; han de disculpar pero también soy crítico). Viví el paro de la universidad Nacional (grave vergüenza en nuestra historia). No cabe duda de que soy un clásico…si, como los vehículos clásicos de colección, porque soy único e irrepetible, sobreviviente de la “postmodernidad” y la búsqueda de la espiritualidad por cualquier medio, del desencanto de las nuevas generaciones por lo realmente valioso…al parecer ahora necesitan de un golpe con un mazo en el hombro para llamar su atención, creo que en las nuevas generaciones la identidad es parte de una imitación, por un ser como alguien más, yo no necesito ser “Emo”, “Darketo” “Trasher” o “Grafittero” para expresarme, para mostrarme tal cual soy, como una persona parte de una institución social, a las cuales, los jóvenes entre 14 y 20 les presentan su renuncia cada día.

Yo no sé si existan generaciones mejores que otras, o si una sola generación ha superado a las demás. Pero sé que mi generación no es la peor de todas, ni la culpable de la devaluación, de la falta de empleo o de que no exista un personaje destacado de mi camada; lo único que me queda claro, al igual que a Edgardo, es que mi generación también está marcada por un legajo de nostalgia. En mi generación, al igual que en otras, hemos sido los pioneros en muchísimas cosas, aunque ni nosotros mismos como generación estemos enterados.Tal vez porque todo nos parece tan “Equis”.

(Y creo que pase lo que pase, seguiré bailando las canciones de Timbiriche en cada ocasión que se me presente).

P.D. Ed: La parte que nos falta, es aquella que hemos entregado con el corazón sin esperar nada a cambio.

jueves, 27 de agosto de 2009

Mi Inspiración Se Fué Por La Ventana

Mi inspiración se fue por la ventana. Se atoró en la cortina floreada de la sala y me aferré a ella como al hilo de un globo, amenazando escapar de entre las manos de un niño.

Me dijo El Señor Don Monito: “La inspiración es como el amor verdadero que se deja en libertad ¿volverá? No debes dejar a la inspiración marcharse”.

Yo creo que la inspiración es mujer, porque tiene reproches de mujer: “Hace mucho no me llevas a ningún lado”. “Aquí sigo como tu tonta, ¿eh? A ver a que hora te desocupas”. “Dijiste que regresabas temprano y mira la hora que es”. “Televisión, televisión, televisión… ¿No te cansas de ver televisión?”. “A veces creo que pones tan alto la música con la intención de no escucharme…”. “Ahí vas de nuevo, como zombie…paseándote por la sala y ni una mirada me echas”. “El día que menos lo pienses, me voy...”.

No pensé que cumpliera su amenaza, al menos no esta mañana…o mejor dicho, cumplió con ella poco a poco. Se fue acercando a la única salida, poco a poco; a la única salida que a veces yo veo…la recuerdo sentada en un sillón; hundiéndose, poco a poco…su mano roza mi hombro, intentando, seduciéndome…su mirada por encima del monitor de mi laptop…se sienta en la cornisa de la ventana, mostrando sus piernas la calle; se acomoda, poco a poco…Me llama por mi nombre con sus labios resecos, revolotean las gasas de su traslúcida ropa, su cabello se revuelve y de pronto ya no está.

Se marchó mi inspiración, se marchó cuando la abracé por la espalda y tomé su cintura, acurruco su cara en mi pecho y me dice “Adiós”. Desapareció en un abrir y cerrar de ojos, no alcancé a sujetarla ni cuando se atoró en la cortina floreada de la sala ¿O acaso la empujé al vacío? ¿O acaso desaté yo mismo el nudo para que cayera? ¿O acaso no era su intención lanzarse?

De ella solo me quedan, unos millares de páginas en blanco.

viernes, 21 de agosto de 2009

De Nuevo a Las Andadas

Que abandonado tengo este espacio, afortunadamente ya me dieron ganas de escribirle de nuevo y que mejor manera que haciendo un breve resumen de lo que ha sucedido en las últimas semanas.
En primer lugar, están mis vacaciones en el DF, días de descanso que me vinieron muy bien y un viaje que me tranquilizó en muchos aspectos (se preguntarán que tiene de relajante la ciudad más grande del mundo), en primer lugar no me llevé computadora ni vi absolutamente nada de mi trabajo, al fin que no dejé nada pendiente en la oficina, así que tranquilamente deambulé por la Ciudad de México, viajando en metro, micro y a pié.

El principal objetivo era ver algunas obras de teatro, así que, como con anticipación teníamos los boletos (mi buen amigo Ed y yo), nos lanzamos a los Teatros Telmex a ver, en primer lugar y en función de las 5:00 PM, “¡Qué Plantón!”, un musical 100% mexicano que se estrenó hace 20 años (en 1989), el mismo tiempo que esperé verlo en vivo y la verdad, valió la pena, aunque le falta un poco de ritmo a la puesta en escena. Luego, a las 9:00 PM nos aventamos “Mamma Mía” con la sensacional Rocío Banquells, quien demuestra que de teatro musical sabe ¡y bien!, una producción majestuosa y muy completa, ésta si la había visto anteriormente en el Auditorio Nacional con el elenco de Broadway hace como 3 años; luego una cena y a dormir, no sin antes pasar por un barecito (oooooobviiiiiiooooo el Nicho´s Bar, Bears & Beer en la zona rosa) y luego a dormir.

Al día siguiente nos lanzamos a ver “Mentiras” otro musical que de verdad no le pide nada a otras producciones del mismo género, un gran trabajo escénico, con ritmo, bien ensamblado, un montaje de voces espectacular y que cuenta con algunos de los actores de teatro musical más destacados en México (Pía Aún, Natalia Sosa y Patricio Borghetti quien demuestra que es un actor de verdad, mejor que otros más conocidos), la historia gira en torno a un asesinato cometido por una de las 4 sospechosas, quienes son amantes del protagonista; con canciones de la década de los 80´s, “Mentiras” se perfila como uno de los espectáculos favoritos de los teatreros que gustamos de este género.

Al día siguiente, Ed regresó a casa y yo me quedé en el DF, hosepedado en casa de TaTaOsO, disfrutando unos días más de la ciudad, caminando bajo la lluvia y sentándome a ver pasar la gente en la plaza de Bellas Artes. También vi algunas opciones de trabajo que esperamos funcionen y de ser posible regresar a la capital del país.

Al regresar a Torreón, luego de unos cuantos días, me di cuenta de que comenzaba a realizar actividades que había dejado de hacer: he leído 3 libros en los últimos dos meses, viajé de nueva cuenta (es la cuarta vez en lo que va del año), vi teatro de nueva cuenta (ahora como simple espectador), me reincorporé a los ensayos de la puesta en escena en la que participo actualmente (“Los Cuervos Están De Luto”), la cual ya estrenamos y nos ha resultado todo de maravilla, aún tenemos 4 ó 5 fechas más programadas y a echarle conejo, es un gran elenco y todo va muy bien, muy cordial y en paz; grabé un spot para radio hace unos días, he visto de nueva cuenta teatro local, al cual creo que injustamente abandoné por diferentes circunstancias, reestablecí vínculos con personas que se mostraron interesadas en que los ayude en sus proyectos, recibí invitaciones para incorporarme a dos obras (uno de teatro musical, uno más de drama) de teatro para actuar, en fin…creo que el viaje y las nuevas personas que han llegado a mi vida me han traído buena suerte y han desaparecido síntomas que de verdad me angustian.

Creo que estos días han traído destellos de alegría.

jueves, 16 de julio de 2009

Indeciso

Soy muy indeciso. Tengo vacaciones por dos semanas y no me decido a ir a algún lugar…o si decido ir, a donde dirigirme.
¿El DF?
¿Monterrey?
¿Guadalajara?
¿Parras de la Fuente?
¿Tugmuntú?
¿Me encierro en mi casa y acaricio a mi gato (Imbécil, no tengo gato)?
¿Por qué lo pienso demasiado?

Si alguno de ustedes tiene alguna sugerencia de a donde puedo ir con mi reducido presupuesto, hágamelo saber.


Bearchaser indeciso.

jueves, 9 de julio de 2009

De Polaca y Grilla

Hablar de política y religión causará muchos disgustos y nunca se llegará a una conclusión saludable.

Yo no creo que la gente sea pendeja (como lo afirma un amigo en su Facebook), por haberle dado un voto favorable al PRI y así llevarlo a ganar la mayoría de sus objetivos; la población, mejor dicho, está cansada, es por esto que las organizaciones partidistas se movilizan aprovechandose de la mala fama que se han creado con sus acciones los que están en el poder, fama ganada por el no cumplimiento de promesas de campaña, la no conclusión de obras públicas, nulas acciones en pro de la asistencia social, y otros males.

La política no necesita invitación a las reuniones de amigos, familias o centros de trabajo, la política es como la indiferencia o la abstención al voto: llega sin invitación, con un precontrato, como los mariachis a una fiesta, siempre causando alboroto. México (no me cansaré de repetirlo) es un país cuya población no tiene memoria, las cuestiones históricas de género social, deportivo, político, etc., no son un asunto generacional, la historia, no le corresponde contarla ni recordarla solamente a los viejos, ni es completa responsabilidad de las nuevas generaciones crear un México nuevo ¿quién recuerda los hechos políticos más trascendentales en la historia de nuestro país?

PRI, PAN, VERDE o ROJO; todos los partidos y las personas tienen su propio concepto de política, entre todos ellos destaca el siguiente: "La política es la utilización de cualquier medio para satisfacer nuestros propios, más cochinos y atascados intereses", así me lo dijo un maestro en la universidad cuando estudiaba.

Los apolíticos (individuos que dicen no tener política alguna) son como los ateos y el espíritu santo, porque todos creen en él, pero nadie lo ha visto.

PD.- Los partidos, como las personas, no cambian, se muestran tal y cual son.